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La batalla de Maldon

Corre el mes de agosto del Año del Señor de 991.
En Essex, en la desembocadura del río Blackwater, una flota vikinga es avistada.
Los vikingos se hallan comandados por el legendario Olaf Tryggvason, que pocos años después sería rey de Noruega (995-1000), el primero de su nombre.

[Aunque algunos sabios dicen que no se sabe quien manda a los invasores y que la cita de Olaf se debe a una interpolación en la Crónica Anglo-Sajona.]


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En Inglaterra reina Ethelred (978-1016), llamado el mal aconsejado (Unræd). En Essex el gobierno lo ostenta el Earl (conde) Byrhtnoth ("Brillante coraje").
El conde es ya anciano, tiene unos sesenta años, pero aun es un hombre vigoroso, que mide más de un metro ochenta.

Cuando Byrhtnoth sabe de la llegada de los vikingos convoca a sus hombres para hacerles frente.
La fuerza de los invasores es considerable, entre dos y cuatro mil hombres.
Pero Byrhtnoth no tiene miedo, ha llamado a las levas locales y junto a él se encuentran los hombres más fieles, los de su casa, su heordwerod, guerreros expertos que le han jurado lealtad.
Sin embargo, los vikingos son guerreros probados, mientras que la fyird, la leva sajona, está formada por hombres jóvenes y campesinos inexpertos en las artes de la guerra.

Los sajones dejan sus tareas campesinas y acuden al llamado de su señor natural. En el poema que conmemora la batalla así se recuerda a un guerrero, pariente de un tal Offa, que "al querido halcón despidió de su mano, que al bosque volara, y a la lucha él corrió."

El lugar de la batalla

Los vikingos llegan al islote de Northey en medio del curso del Blackwater. Este islote se une en la bajamar con el margen del río por un pequeño vado. Allí desembarcan los vikingos.

En la orilla les esperan los sajones. Byrhtnoth, coloca a sus guerreros y los exhorta a cómo deben comportarse en la batalla y a ser valientes:

"Entonces comenzó Byrhtnoth a arengar a los hombres
Cabalgando les aconsejó, enseñó a sus guerreros
Cómo debían pararse y defender sus lugares,
Les ordenó que sostuvieran bien sus escudos
con sus puños firmes y que no temieran.
Entonces cuando sus huestes estuvieron bien ordenadas
Byrhtnoth descansó entre sus hombres donde más le gustaba estar,
Entre aquellos guerreros que él sabía más fieles."

Los invasores envían un emisario a los sajones: exigen un tributo (danegeld) para retirarse sin combatir ni saquear la tierra. Pero Byrhtnoth contesta que les pagarán con lanzas y con viejas espadas.

"¿Oyes, hombre del mar, el clamor de mis hombres?
Tributo de lanzas os piensan dar,
de puntas mortales, de antiguas espadas."

Byrhtnoth proclama al emisario que se enfrentan al earl de esta tierra y que así defenderá la tierra y las gentes para su rey Ethelred. De este modo anuncia a los enemigos que se enfrentan nada menos que a un earl que lucha en nombre del rey. Pero esto no arredra a los vikingos.

Los ejércitos se aprestan a la lucha. Sólo los separa el río, que baja crecido.

"Detuvieron las aguas a un bando y al otro."

Los vikingos, al llegar la bajamar, intentan cruzar el vado para combatir, pero con los sajones en la orilla les es imposible cruzar, pierden a varios hombres y se retiran.
Por eso piden al earl que les deje pasar para poder combatir a pie firme.
Byrhtnoth, bien por orgullo y soberbia (hybris), bien por honor, bien por exceso de confianza, comete la imprudencia de permitírselo.

[El poema habla de "ofermod", hay discusión filológica acerca de su exacto significado, sea soberbia, sea negligencia, etc.]

http://www.accessmylibrary.com/coms2/su ... 212236_ITM

"Ya paso tenéis. Prestos venid
a la lucha, guerreros. ¡Sabe Dios sólo
de quién ha de ser este campo!"

[Sin embargo, puede que el earl no cometiera ninguna imprudencia. Sus enemigos formaban parte de una operación de saqueo, si se les hubiera disputado el paso, probablemente se hubieran retirado a sus barcos y habrían intentado saquear otra zona del país. Así que Byrhtnoth, tal vez prefiriera enfrentarse a ellos en ese momento y en ese lugar que tener que perseguirlos para luchar otro día.]

Los vikingos cruzan el Blackwater (entonces llamado Panta), en alto los escudos.
Los dos ejércitos forman ya uno enfrente del otro. Los sajones forman un muro de escudos.

La hora del combate ha llegado. Los hombres que han de morir ya están marcados de muerte (fey - Odín escoge a sus einheriar). Los cuervos y las águilas acuden.
La fiesta de vikings empieza. Caen los primeros guerreros.

Los enemigos intercambian lanzas, venablos y flechas. Antes de entrar al cuerpo a cuerpo.
Después trabajan las espadas. Cae Wúlfmer, hijo de la hermana de Byrhtnoth. Y los sajones se aprestan a vengarlo.

Byrhtnoth es herido por tres veces antes de morir, en lo más reñido del combate.
Recibe una primera herida y él mismo abate con su lanza luego a su oponente, y después a un segundo guerrero, mientras ríe ufano en medio de la batalla.
Pero después es herido de lanza gravemente de nuevo y lo defienden los hombres de su heordwerod, abatiendo a quien lo ha herido de nuevo.
Los vikings se lanzan contra el malherido earl, para arrebatarle sus armas como botín.
Byrhtnoth acierta a sacar su espada de la vaina, pero un vikingo lo hiere en el brazo y lo deja fuera de combate, se le cae la espada de la mano. El earl ya no se tiene en pie, ordena a sus jóvenes guerreros que resistan unidos, luego mira al cielo y dice:

"Gracias te doy, Señor de los pueblos,
por todo el contento que tuve en el mundo.
Mucho, buen Dios, me urge ahora
que Tú a mi espíritu gracia concedas
y pueda mi alma llegar ante Ti
y en paz su jornada, oh Rey de los ángeles,
ella recorra. ¡Suplícote yo
que no me la dañen los malos demonios!"

"Allá lo abatió la gente pagana
y también a los dos que con él estaban:
Ëlfnod y Wúlfmer ambos cayeron
su vida entregando al lado del bravo."

[En sus últimas palabras el earl encomienda su alma a Cristo, al que llama con un kenning o metáfora "rey de los ángeles", kenning usado también por los escaldas vikingos. Los que le abatieron, sin embargo, eran paganos en su mayoría. Aunque, por aquel entonces, si es cierto que Olaf I comandaba la expedición vikinga ya se había convertido al cristianismo.]

Algunos sajones huyen entonces al bosque para salvar su vida, uno de ellos (Gódric) monta en el caballo de earl y escapa. Muchos guerreros que no han visto caer a Byrhtnoth creen que es este quien huye del combate y se produce la desbandada. La batalla está perdida. Sin embargo, aquellos que son más fieles a Byrhtnoth, los guerreros de su casa deciden seguir combatiendo para hacerse matar junto a su señor.